Ahora no veo
más que lágrimas
en lo que antaño,
era una gran sonrisa.
Ahora veo rosas.
Rosas podridas
y pálidas
donde antes veía
una rosa enorme.
Una rosa enorme
y de color escarlata.
Pero las flores
se pudren
y las rosas
se pudren.
Las cosas desaparecen,
se pudren,
pero nunca se van,
siempre vuelven.