Noto a mi corazón
palpitar como
si fuera
la última vez.
Oigo ruido.
Mucho ruido.
Oigo ruido
en el parque,
en casa,
en el libro,
en la herida,
en el porro,
en la cerveza,
en el polvo,
hasta en la cancha
de baloncesto
una tarde de enero
a dos grados bajo cero.
Hasta mi guitarra
crea ruido,
mientras palpita
mi corazón
y el compás
se acelera,
la blanca
se vuelve
negra
y la corchea,
semifusa.
Hasta que llega
el silencio.
Un compás.
Dos compases.
Cinco compases...
Y una anacrusa.
Me falla la respiración
y vuelve de nuevo el ruido,
con sincopas traicioneras
y tresillos descarados
que se ríen del dos por cuatro
como diciendo «vete y no vuelvas»,
como quien se emborracha un martes,
como si quemara la batuta
y como arden los dedos cuando
golpean súbitamente las cuerdas
una tarde de enero.
Y de nuevo
arden cosas
en la casa.
Si es que,
ahora,
hasta la pieza
suena piano
y ni la caliente
chimenea del salón
consigue poner paz
en mi interior.
Estoy mirando
las partituras
en mi habitación
y de repente,
vuelve el ruido,
vuelve el grito,
el enfado,
la rabia,
el «te quiero»,
vuelve la sombra,
la gracia,
la herida,
la música,
el hachís,
la lascivia,
el orgasmo,
el vacío,
la lágrima,
el crescendo,
la doble barra
y el da capo
al fine
que no acaba.
Y noto a mi corazón
palpitar como
si fuera, quizás,
la última vez.
martes, 13 de enero de 2015
domingo, 11 de enero de 2015
Infierno.
¿Como saber
si estamos
en el cielo
o en el infierno?
Creencia que ciega
a hombres y mujeres.
Lecciones de moral
basadas en alguien
que no existe.
Censura.
Tradición.
Fanatismo.
Tortura.
¿Qué no?
¿Cuantos muertos
en nombre de Dios?
Personas enfrentadas
por dos maneras
de creer en un ente
inexistente, que es bueno,
pero permite el mal,
permite las guerras,
el hambre,
la miseria,
la enfermedad...
Sucio negocio
de poderosos
que ofusca al pueblo
ofreciendo salvación.
Sustento del patriacardo,
es el sexo débil
el que lleva burka
o el que limpia la cocina.
El santo padre nos dice
como hay que follar
pero infectados en África
solo tienen su credo como
única salvación.
Viven entre lujos
y riquezas
mientras contemplan
impasivos la miseria.
Vándalos hipócritas,
obstaculos para la humanidad.
Solo imaginad
que Dios
jamás venció.
si estamos
en el cielo
o en el infierno?
Creencia que ciega
a hombres y mujeres.
Lecciones de moral
basadas en alguien
que no existe.
Censura.
Fanatismo.
Tortura.
¿Qué no?
¿Cuantos muertos
en nombre de Dios?
Personas enfrentadas
por dos maneras
de creer en un ente
inexistente, que es bueno,
pero permite el mal,
permite las guerras,
el hambre,
la miseria,
la enfermedad...
Sucio negocio
de poderosos
que ofusca al pueblo
ofreciendo salvación.
Sustento del patriacardo,
es el sexo débil
el que lleva burka
o el que limpia la cocina.
El santo padre nos dice
como hay que follar
pero infectados en África
solo tienen su credo como
única salvación.
Viven entre lujos
y riquezas
mientras contemplan
impasivos la miseria.
Vándalos hipócritas,
obstaculos para la humanidad.
Solo imaginad
que Dios
jamás venció.
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