viernes, 25 de diciembre de 2015

Te pillo dos.

Siento libre el aleteo, viajando intenso con ramo sin soltarlo, volando alto como pájaro descarado sin balcón. De fumadón por el Salvador, perdido entre guitarras y tu voz, enredado entre tu pelo rojo de destiempo, a corto plazo, perdido entre tus besos y aterrizando por tu cuello. No sé que escribo cuando viajo por el mundo sentado en mi sillón, sintiendo conexión, escribo mierda de fumado sin sentido alguno para tu imaginación, soy superior, juego con tu mente sin mover ni un dedo, imaginándome en tu cama sin salir para la cena, almejas, salchichas de Viena. Quiero meterme, revolverme y desparecer entre tus sábanas, recibiendo melodías psicodélicas y un filtro de color morado y verde, espirales críticas, te pillo dos, bajando por tu tripa y marcando el tempo, parando el tiempo. Voy sin director perdiendome en el directo, sin tener espacio, comiendo gritos a diario, desayunando apio y naranjas ácidas, como tu lengua insípida, naranja, verde y azul, tan bello como tú. 
Back to roots, vuelve de mus, ¿tienes póker tú? Surcando el cielo azul, vacilando de camisa con una sonrisa, grindando yerba sin ninguna prisa, creativa, sensitiva, transmitiendo vibra positiva. 
Quiero meterme, revolverme y desparecer entre tus sábanas, comerte a besos de forma insana, el tiempo se para.

martes, 8 de diciembre de 2015

Las lunas de Júpiter.

Me persiguen gritos en el espacio, destruyendo las leyes físicas, atravesando el silencio sideral que fluye en mi mente, penetrando en la cápsula desde la que veo la Tierra, sintiéndome Yuri, sintiéndome huir. Llueve y aguanto mientras hay una mano que me dice escápate, mereces vivir, mereces irte fuera de aquí, hay que ser feliz.
Provoco otra burbuja en la que todo me da igual y en la puerta pone Júpiter, no apto para terrícolas que no fluyan con el universo. Plantas marchitas en mi balcón como arracándome el alma día a día, con la rutina proyectada en un filtro de constelaciones donde suena Erik Urano a todo volumen mientras fluyo dejando de lado absolutamente todo.
Eh, el ritmo varió de intensidad, todo da igual, acordes morados que vienen y van en el vacío sideral.
Apenas me he acoplado a la estación y vuelvo a oír gritos de «Houston, tenemos un problema» y yo no quiero saber nada de vuestras movidas económicas, de vuestras mentiras paternalistas y vuestros consejos del siglo pasado y fluyo, fluyo solo, vagando como Laika sin ton y con son, fluyendo con acordes neutros, grises, universo negro, nubes de humo que curan el cáncer de mi soledad y me hacen vivir. Me dice, préndete otro y hazte oro, vuela como un pájaro aunque solo sea por un momento. De Kore a Calirroe y de Metis a Tebe, pasando por Saturno y el compás es cuatro por cuatro, va, respirando terapia, escapándome del mundo real.
Eh, el ritmo varió de intensidad, todo da igual, acordes morados que vienen y van en el vacío sideral.
El hielo se transforma en ocre, parques, humo, mugre, me duermo y no levanto, escucahndo gritos a todas horas sin descanso, como muriendo. Puro frío y en mi mundo nunca fue verano, me dicen chico porque escribes si puedes irte de aquí, I wish I could fly.
Solamente déjate llevar, fluye y haz que tu yo interior vuele a donde quieras ir, sin ninguna presión, fluyes, vuelas, escapas, dejas este mundo y quizás no quieras volver. Déjame escapar escurriéndome en tus labios. no hay gritos, todo es silencio en mi interior. Ideas claras, mente abierta y retransmitiendo con intensidad. En mis cascos suena Asteroid y los robots ya no sonríen mientras observo el Big Bang y escapo de mi rutina vital en un mar de coloridas explosiones. 
El ritmo varió de intensidad, todo da igual, acordes morados que vienen y van en el espacio sideral, acelerando el compás, destruyendo negatividad, vete de aquí y déjame en paz.