sábado, 13 de febrero de 2021

Parménides.

 Se me disuelven las ganas.

El vacío es vacío per se, no hay nada dentro por mucho más que busques. La sombra de toda una vida es el árbol bajo el que me siento a leer poemas de amor de hace diez siglos. Mientras, me doy cuenta de que como decía Parménides, "el ser es y el no ser, no es". ¿Qué he hecho mal?¿Es que acaso no soy una persona?¿Quien soy?. Anhelo el sol de la primavera calentando la fría piel de mis manos y el paseo por el camino que lleva a la ermita. Hay cosas que no entiendo y no entenderé sin ayuda. Y hay otras cosas que jamás lograré entender. Si yo hago por los demás lo que me gustaría que hicieran por mi, ¿por qué no hacen por mi cualquier gesto, aunque mínimo, que yo haga por ellos?¿Es que acaso cada uno no da lo que recibe y luego recibe lo que da?. Nada es más simple, decía Jorge Drexler, pero yo no creo que así sea. Si solo existiese esa norma, yo no estaría aquí tratando de contener el lloro y estaría lleno de plenitud y gozo. No quiero reemplazar mi dependencia emocional, pero solo pido una cosa y no se me da. Está claro, según han ido pasando los años he dejado de creer en lo que decía el músico uruguayo, pues gente que conozco desde hace más de diez años, unos más, otros menos, no me dan lo que les doy. No es tan difícil, en efecto, pero parece ser que no se atiende a razones. Siempre soy yo el que presta atención pero cuando lo demando nadie acude a mi llamada y de seguido, como este texto y su idea, procedo a fundir mi respiración, saturada con el humo de la combustión, con mis pensamientos. Heridas, traumas, heridas, una sonrisa, un pensamiento feliz y otra herida, y otra, y otra. Me pueden crecer y teñirse de blanco mis barbas antes de que reciba un mensaje, una contestación. Necesito que me cuiden y me quieran, como también necesito querer y cuidar. Sin embargo, lejos de todo eso, siento que nada es así y me siento como un griego observando la oscuridad de fuera de la polis, pensando en que no hay nada más allá, que la oscuridad es la nada, lo que no existe, porque no lo veo.

Se me disuelven las ganas de dar explicaciones. Se me disuelven las ganas de seguir intentando ser como quiero ser. Se me disuelven las ganas.