sábado, 12 de abril de 2014

Primavera gris.

Triste árbol podrido,
deja que fluyan
los vientos del verano.
Deja que desde la montaña,
el caudaloso río
llegue a la mar.
Árbol de pájaro cantor
y de hombre entristecido
que tu tiempo terminó.
Árbol de verdes hojas
y de flores marchitas,
ente que no volverá.
Árbol alto y frondoso
que antes eras hermoso,
y ahora eres refugio escabroso.
Coplas, historias y escritos
que a tu sombra vieron la luz,
han dejado de existir.
Ahora a la sombra 
de este atardecer
escribo por comprender.
Hoy, bajo tu tronco
mustio,débil y marchito,
entono estos versos.
¡Oh árbol grandioso!
de grandiosa existencia
y poderosa presencia.
Se acabó tu tiempo
y de este poeta
loco y enamorado.
Márchate ahora
y que siempre queden
buenos recuerdos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario