martes, 3 de julio de 2018

Tributo.

He pecado de egoísmo ante la Gran Primavera. Me otorgó un regalo y yo he sido egoísta, descuidado y despistado.
Me saben saladas las caladas mientras pido perdón por todas aquellas veces que no supe ver lo que estaba delante de mí. Pido perdón por no haber estado en comunión con las flores, las abejas y yo mismo. Ahora mismo ella está enfadada porque las hormigas han colonizado la colmena, las hojas de las flores no crecen sanas y las palabras enmudecen.
Me he dejado caer en lo más caliente del iceberg y la he fallado, blasfemando el nombre de Todas Sus Cosas. Ahora mismo me siento como araña que espera irremediablemente que la aplastes con el zapato. O la dejes ir.
Pido perdón y me siento profundamente arrepentido de haberla fallado. Quiero dar vida a las últimas raíces del subsuelo y que el color de su Ser inunde las vastas llanuras del medio occidente atemporal. La demostraré que en mi mundo es bien recibida, pues nos proporciona felicidad a la vez que ella se siente feliz por darnos felicidad y vicersa. Plantaré miles de semillas para que crezcan coloridas y sin podredumbre amparadas con tu calor y mi esfuerzo por conservarlo. Construiremos un lindo paisaje para cuando tengamos que viajar por sus carreteras.

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