Camino detrás tuyo
como si fuera
apenas un murmullo
y cada vez que
te pregunto,
cuando, cómo y donde
tu me respondes,
quizás, quizás, quizás.
Vivo siendo
un esclavo de algo
que no entiendo.
Deseando tu sonrisa
y tu forma de caminar.
Al borde del acelerando
del incipiente final
te busco por las aceras
esperando encontrar
algo nuevos quizás.
Y siempre que
te pregunto
cuando, cómo y donde,
tu me respondes,
quizás, quizás, quizás.
Me vuelvo loco,
buscándote por las calles
y por algún que otro
sucio y oscuro bar.
Y todavía recuerdo,
tus dedos rozando los míos
y tengo un vago recuerdo
de tus ojos posados en los míos.
Y para una vez
que te encuentro
y te pregunto
que cuando, cómo y donde
será la próxima vez,
tu me respondes:
"Quizás, quizás, quizás."
No hay comentarios:
Publicar un comentario