Y entonces me perdí,
contando cada uno
de los lunares de tu cuerpo.
Y se me hizo la eternidad
en apenas un instante
al son de unas notas furtivas.
Y sin más modales
que los necesarios,
rompimos los canones.
Y entonces me perdí,
con mis dedos
enredados en tu pelo.
Como deteniendose
las manillas del reloj,
fluimos oyendo Deep Purple.
Fluyes.
Fluyo.
Fluimos.
Fluimos mientras
nos fundimos
entre besos y caricias.
Fluimos sin ton
y también sin el son,
solamente fluimos.
Y entonces me perdí,
mirando en el mar
de tus preciosos ojos.
Beso tras beso,
caricia tras caricia,
abrazo tras abrazo.
Fluimos como
si fuesemos
uno solo.
Y entonces me perdí,
contando cada uno
de los lunares de tu cuerpo.
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